<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-3344367405454514516</atom:id><lastBuildDate>Sat, 03 Oct 2009 05:55:04 +0000</lastBuildDate><title>A caballo por la cañada</title><description>Viaje ecuestre Por La Cañada Real Soriana Occidental de Buitrago a Cáceres y Rioja</description><link>http://travesia-ecuestre.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Jose Miguel)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-3344367405454514516.post-1474270402971815968</guid><pubDate>Tue, 02 Sep 2008 07:08:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-14T15:34:57.525-07:00</atom:updated><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>valdefuentes de sagusin</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>vías pecuarias</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>colada</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>buitrago</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>caballos</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>sendero</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cañada real Soriana</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>rioja</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>Cañada real</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>ruta</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>travesia</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>vereda</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>cáceres</category><category domain='http://www.blogger.com/atom/ns#'>travesía ecuestre</category><title>Cabalgando por la Cañada Real Soriana Occidental y C. R. Galiana</title><description>&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;E&lt;/strong&gt;scribí en su dia    éste diario o cuaderno de campo con el objetivo de sustituir una ausente    máquina de fotos, por tanto el relato estará enfocado a las imágenes,    paisajes, entornos y situaciones.&lt;br /&gt;Como el diario ha de tener forzosamente una estructura narrativa, notará    el lector que algunas veces está en primera persona del plural, ya que    viajamos dos: el &lt;a href="http://personales.ya.com/senso/Soriana2002/Soriana_Centro.htm"&gt;caballo y yo&lt;/a&gt;, y otras veces en singular, pues las decisiones    las tomo yo solo.&lt;br /&gt;Durante el viaje encontré la necesidad de documentar la fauna, gentes    y ruidos o “músicas”, todo con mi lápiz. Así    hice apartados específicos que posteriormente se incluirán en    este cuaderno de campo    &lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;Sábado 12-julio &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;12,50. La una menos diez, no he conseguido salir antes. Como siempre me he      quedado hablando con unos y otros y estoy en el caballo pasado el mediodía.      Salimos al paso un buen trecho, pasamos &lt;a href="http://www.gascones.com/"&gt;Gascones&lt;/a&gt;. Hemos dejado el arbolado      que sombrea el sendero y ahora estamos a pleno sol por el camino del molino      de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Braojos"&gt;Braojos&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Un trote hasta alcanzar los pinos de los altos de la sierra de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_de_Somosierra"&gt;Somosierra&lt;/a&gt;,      hacia el refugio de &lt;a href="http://alfonsoexcursiones.blogspot.com/2008/04/estacin-de-gascones-refugio-santuil.html"&gt;Santuil&lt;/a&gt;, paso, trote, un cigarrito. En el cobertizo de      los forestales una cuadrilla almuerza, es demasiado pronto para pegar la hebra,      voy a pasar un montón de días solo por el campo y ya habrá      más momentos, más ganas, más necesidad y más tiempo.      Paso sin detenerme, - hola – hola, - que aproveche – gracias.&lt;br /&gt;En &lt;a href="http://www.elmundo.es/papel/2003/03/08/madrid/1352040.html"&gt;Santuil&lt;/a&gt; y rutinariamente hago un alto, el caballo no lo necesita ni yo      tampoco, descansamos de no estar cansados y continuamos al paso hacia el &lt;a href="http://www.segoviasur.com/DatosPueblo.asp?num=9"&gt;puerto      de Arcones&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Cuando dejamos de subir el bosque de altura es un entorno onírico de      formas caprichosas contorneadas por el viento y la nieve. El camino sinuoso      llanea entre pinos espectrales y pastos aún verdes. No hace fresco      pero he dejado de sudar, un galope.&lt;br /&gt;Llegamos al puerto de Arcones, desde aquí se ve toda la llanura segoviana,      extensa. El cauce del río &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pirón"&gt;Pirón&lt;/a&gt; y el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cega"&gt;Cega&lt;/a&gt; dibujan una línea      verde en el paisaje que se va difuminando hacia el horizonte en colores cárdenos      y azulados. Enfoco bien a lo lejos para impregnarme del paisaje infinito y      bajamos despacio por la serpenteante pista hacia la cantera.&lt;br /&gt;Aquí comienza nuestro (del caballo y mío) trayecto Norte de      la Cañada Real Soriana Occidental. El año pasado, hacia el &lt;a href="http://personales.ya.com/senso/Soriana2002/Soriana_Centro.htm"&gt;Sureste&lt;/a&gt;,      llegué con un amigo hasta &lt;a href="http://www.valdefuentesdesangusin.es/"&gt;Valdefuentes de Sangusin&lt;/a&gt;, cerca de Cáceres,      este año quiero llegar hasta Logroño.&lt;br /&gt;Encuentro la cañada, la reencontramos, más seca que en junio,      cuando pasamos por última vez por aquí.&lt;br /&gt;Continuamos dirección Noroeste en una recta ondulante, con subidas      a los lomos de la falda Norte de la Sierra y descensos hacia los arroyos que      los conforman.&lt;br /&gt;En estos kilómetros, desde cerca de Arcones hasta la altura de Casla,      es donde la cañada adquiere una imagen más bucólica,      delimitada por vallas musgosas de piedra y salpicada de sabinas centenarias      de formas (gráficas) infantiles que cabalgan los lomos ondulantes de      la Sierra de Somosierra. Es de una plasticidad cursi, no puedo menos que rendir      culto al bucolismo pastoril y de paso a comer-merendar, que hay hambre.&lt;br /&gt;Son las cinco y el alimento ha de ser rápido, que hay prisa, hay que      llegar, antes de que se eche la noche encima, por lo menos a los arroyos que      hay a la altura de Cerezo.&lt;br /&gt;El paisaje es enternecedor, pero muy duro para el caballo tanta puta loma.      Después de subir hasta la cota de los 1500 m. es lo mismo pero multiplicado,      subidas de espanto y bajadas de vértigo, hago a pie las más      empinadas.&lt;br /&gt;Primeros truenos, un relámpago, la tormenta estará pronto aquí,      saco la capa de agua justo en el momento de descender la pendiente más      pronunciada de todo el trayecto. Comienza a llover con tal intensidad que      cuesta fijar la vista, veo el túnel de la de la cañada bajo      la N-I, refugio, llego y evalúo, no hay daños solo la capa está      empapada, lo demás se salva, son las nueve, no para de llover con aparato      eléctrico y todo, pasaré la noche aquí en plan vagabundo,      bajo un puente. Cenamos y a dormir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="13"&gt;&lt;/a&gt;Domingo 13 de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;7,30 comienza la función, desayuno, equipaje y encima del caballo.      Son las diez menos cuarto.&lt;br /&gt;Una vez cruzado el túnel del tren la cañada está limpia      y despejada, bordeada por robles y rebollos que sombrean los laterales, tengo      poca agua y en un chalet de domingueros que pido llenar las cantimploras solo      obtengo un trago.&lt;br /&gt;Continúa la CRS al pié de la sierra, hermosa, salpicada de arroyos.      Hace calor, nos refrescamos las extremidades. Cruzamos a la izquierda de la      vía del tren, y al descender no es una cañada sino una pradera      de las estepas tártaras, inmensa, ancha, limpia, un galope, es de dios.&lt;br /&gt;Hasta la carretera lo que hay es un camino sombreado por fresnos, todo va      bien, cruzamos el zarzo y pierdo el ramal con mosquetón que me sirve      de todo, de fusta, de cuerda espanta perros, de polea… Vuelvo en su      busca: esfuerzo vano, no me resigno, retrocedo varios Km., hasta dos zarzos      anteriores, nada esfuerzo inútil, no aparece, lloro su pérdida      y continuo mi camino.&lt;br /&gt;Volvemos a cruzar la carretera y nos internamos en la dehesa suroeste de Riaza,      en la famosa dehesa de Riaza, en la que según me habló un pastor      to dios se pierde; que si un holandés, que si unos suizos que venían      con burros, que si un grupo de Ayllón. Negro me lo pintó el      pastor entonces y me lo estudié a fondo con mapas, grabé la      ruta en el GPS y seguro; como un excursionista francés con la guía      Michelín bajo el brazo, penetré en la dehesa con una desviación      oeste de 500 m. que se va agrandando hasta los 1500 m, evidentemente estoy      perdido en la espesura del bosque. No importa con mi explorador indio marca      Garmin consigo desperderme y encuentro la cañada, la auténtica,      vallada y marcada con pintura rosa fosforescente y numerado el trayecto, trabajo      –según me enteré después- de uno estudiantes de      agrónomos o de ingeniería de Castilla-León, pero tan      llena de jaras y rebollos, que la han invadido por falta de pastoreo, que      tengo que ir por un camino paralelo a la derecha.&lt;br /&gt;Por fin es más accesible y el mapa lo dice bien claro, se sube un trayecto      de cien metros, se cruza la vía y se continúa en línea      recta hasta la carretera de la estación, que la cruza y sigue por la      dehesa noroeste, hasta Mazagatos, con un poco de suerte estaré allí      para comer o merendar – iluso yo -. Lo haré así, a pesar      de que en el mapa no hay ni puente ni túnel por donde cruzar la vía      y en cambio a medio kilómetro al este hay un túnel perfectamente      marcado, pero la subida posterior por una pista lineal me parece menos atractiva,      que este corto trayecto de la cañada.&lt;br /&gt;Allá voy, subimos entre robles jóvenes cada vez mas apretados,      parece imposible subir, solo la tenacidad del caballo –que ha encontrado      un apoyo en el reguero seco- que sube abriéndose camino por un sitio      imposible hace que no desista de llegar arriba.&lt;br /&gt;Por fin llegamos a la vía y en efecto hay alambre, ni paso ni pollas.      Vuelta a bajar, esta vez a pié y ahora por el túnel. Cuando      llegamos a él una bocanada de aire enfría nuestro sudor, estamos      empapados y llenos de arañazos pero no nos paramos, cuestión      de orgullo. Nos pararemos un poco mas arriba a la semisombra de una encina      que no refresca.&lt;br /&gt;Continuamos por el trazado alternativo y encontramos la cañada, con      alambre, seguimos por un prado paralelo, veo la cañada perfectamente      delimitada y amojonada en granito lapidario, pero es inaccesible, alambre      y bosque apretado la rodean y llenan, no cabemos , nuevamente alambre, estoy      seco, el caballo ha bebido pero yo no, la boca es una zapatilla pastosa, tengo      que sacar las tenazas y cortar la valla, la cierro y nuevamente alambre, otra      vez las tenazas, estoy en el cruce con la carretera de Riaza, me muero de      sed. Milagro; un coche para en la carretera y pregunta: - ¿Estás      bien, necesitas algo? – Estoy bien, necesito agua. Cinco minutos más      tarde me traen dos botellas de agua helada que sabe a paraíso.&lt;br /&gt;Seguimos entre robles apretados por sitios imposibles, solo tenazas y tenacidad,      cada kilómetro es una lucha constante, he avanzado poquísimo,      en cambio el esfuerzo ha sido la ostia. Sopeso posibilidades, si el camino      es así en el futuro no llegaré de día a San Esteban de      Gormaz y no hay agua para el caballo en el trayecto.&lt;br /&gt;Me quedaré en “La Vereda”, un picadero un tanto especializado      en cría caballar y doma, llevado por dos familias marroquíes      y José Antonio, un encanto. Cuadra, paja, pienso y agua y un antiinflamatório      para el caballo, cama y ducha para mí, un lujo que no se sabe cuando      se repetirá. Coste de todo: cero euros, hospitalidad suprema.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="14"&gt;&lt;/a&gt;Lunes 14 de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Retrocedo hasta la cañada y continuamos por la dehesa norte de Riaza.      Esta si es una dehesa de verdad con encinas y chaparros, despejada y sin alambres.      Estoy sin provisiones, me acerco a Saldaña de Aillón, solo hay      bar y no dan ni aperitivo.&lt;br /&gt;Seguimos por la margen izquierda del rio, entre los primeros campos de cereal      hasta Santa Maria de Riaza, en el bar dos botellines, un bocadillo gigante      de chorizo y un café por cinco euros. Desde la iglesia románica      se divisa la cañada y al pié de la iglesia el descansadero,      ahora invadido por cardos y espinos.&lt;br /&gt;Marchamos primero por el río y después - de perderme y encontrarme      – entre cereales que invaden la cañada. Algunos campos están      espigados y por ahí no se puede pasar, otros ya recogidos, arados o      en barbecho son una tortura para las patas del caballo, estos tramos los haré      a pié. Continuo hasta Mazagatos, agua para los dos y adelante.&lt;br /&gt;El paisaje que se presenta en el mapa de aquí a Piquera de San Esteban,      es desolador, unos veinte kilómetros sin arroyos estables, y la única      fuente que tengo en la ruta me consta que esta seca o no existe. Ignoro como      será el resto del camino, pero este resulta muy duro por la irregularidad      del suelo: arados, placas de roca caliza y piedras sueltas, además      la cañada desaparece literalmente, por tramos, engullida por el cereal      (¿antiguo conflicto?).&lt;br /&gt;La combinación de mapas 1/50.000 y GPS me conducen por su trayecto      original hacia la carretera N-110, por donde la cañada continuaría      unos cinco Kilómetros, más otros ocho por el campo hasta Peñalba      de San Esteban. Me desviaré hasta el único abrevadero que existe      por aqui, según me han informado unos agricultores, cerca de Cenego.&lt;br /&gt;El trayecto es inmundo con piedras a mansalva. La fuente no está seca      pero el escuálido chorro que sale no llega a formar un charco, tengo      que levantar la arqueta para que beba el caballo.Desde aquí y con el      mismo camino llego a Fuentecambrón.&lt;br /&gt;A la entrada del pueblo un grupo de paisanos toma la sombra; -¿Bar?      –No hay. - ¿Abrevadero? – Abajo. El abrevadero es de postal:      una fuente con arcadas del siglo XV con pila y pilón, al lado el lavadero      con cubierta de madera y dos pilones semivacíos pertenece a la misma      estampa. Desde este fresco y pintoresco lugar se observan los palomares, media      docena, algunos sin techo pero bien conservados, tan característicos      de esta zona de Castilla. Sin duda pasaremos la noche aquí, en un prado      con hierba fresca. Escribo y muero bajo las estrellas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="15"&gt;&lt;/a&gt;Martes 15 de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;7,30 agua para el caballo…. 10 h. encima y al paso hacia Peñalba      de San Esteban. Solo son tres kilómetros de hermoso encinar y sabinar      y otros cuatro de cañada perdida y cereal. No sé que dirá      luego el GPS, pero seguir el trayecto marcado es imposible: barrancas y piedras      en abundancia hace que bajemos a Peñalba hechos migas.&lt;br /&gt;La entrada está dominada por los típicos palomares circulares      que, como en el anterior, aporta al pueblo una impronta más característica      que su recia y porticada iglesia. A la entrada los paisanos hacen las preguntas      de rigor: - ¿De donde vienes? – De Madrid. - ¿A dónde      vas?- A Logroño... y yo las mismas, -¿Tienda? – No hay.      - ¿Bar? – Abajo.En el bar por un refresco y dos latas de calamares,      once euros, un atraco.&lt;br /&gt;Al paso hasta San Esteban de Gormaz. Son las 3.30 y aquí hay para todos:      pienso para el caballo y provisiones de todo tipo para mí. Como llevo      medio día de adelanto (o atraso según se vea), tengo tres opciones:      hacer noche aquí, abandonar una ración de pienso o llevar todo      encima del caballo y yo a pié. Opto por la última y continuo      a pié, según creo el camino es suave, con pocas cuestas y el      firme blando.&lt;br /&gt;Hasta Barcebalejo no hay nada, el mapa 1/50.000 es de 1960 y tan rancio y      obsoleto que cuesta creer lo que se ve en el: una adusta cañada, impresa      en recio papel, sobrio trazado y escueto color. Escépticamente emprenderemos      el camino en esta zona del mapa.&lt;br /&gt;Hasta la atalaya árabe del siglo X, todo cojonudo, después fue      increíble, bueno todo lo creíble dentro de lo no mortal o lesivo:      perdidas mil, la cañada se inventa a si misma y es imposible físicamente      seguir el trazado. Aquí el GPS dirá maravillas de un trayecto      de hilarante repetición: Voy, no encuentro el camino. Regreso, no me      lo creo, repito por si acaso no lo he visto bien, confirmado el camino está      perdido por barrancas y maleza, tendré que pasar por Burgo de Osma,      a todo esto seguimos a pie. Cuando llevamos unos dos kilómetros me      doy cuenta que he perdido el mapa, vuelvo a volver, ya perdí el ramal      de mi alma, pero sin el mapa no soy nadie, el GPS es inútil sin un      mapa, será de 1960 pero lo necesito. Lo encuentro. Vuelvo a volver      a regresar… ¡yo que coño sé!.&lt;br /&gt;Caminamos hacia el Burgo de Osma. Desde unos kilómetros se percibe      una actividad frenética, sobre pistas de arena prensada parece ser      que discurrirá una autopista. En medio como única maquinaria      unos focos, aquí se trabaja por la noche. Llegamos a Osma, El Burgo      se ve enfrente, lo bordeo, y voy al río a dormir, son las 7,30 y el      pitido de macha atrás de las máquinas deja patente que curraran      toda la noche.&lt;br /&gt;Dormiremos en una pradera, la primera que encuentre a la orilla del río      Ucero , la primera que encontramos tiene agua y hierba en abundancia. Amenaza      con llover, todo a resguardo y molido duermo de inmediato.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="16"&gt;&lt;/a&gt;Miércoles 16 de julio&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;7,30 cielo plomizo, a dormir. 8,30 cielo plomizo, arriba. Por la noche el      caballo se ha rozado la pata, crema y descanso.&lt;br /&gt;12 h a Barcebalejo, allí compro pan y una coca a un panadero furgoneta,      tengo de tó. Despacito a Barcebal, ni me detengo, seguimos entre sabinas      y pastos paralelo al cauce seco del arroyo de la Veguilla. La fuente que lo      origina, seis kilómetros más arriba, está seca, como      no.&lt;br /&gt;Continuamos por un sombreado camino hasta el rió Rubias, sin agua,      seguimos hasta el rió Muriel viejo, lo mismo. Se sube y baja una loma      y se divisa la ermita sin techo de el Avioncillo.&lt;br /&gt;Allí el río es abundante, hago un alto para repostar y charlar      un rato, algo que añoro.&lt;br /&gt;En la granja escuela, obtengo tabaco y algunas informaciones que me hacen      variar el rumbo, en vez de finalizar el trayecto de la Cañada Real      Soriana Occidental en Aldeanuela de Calatañazor, y allí empalmar      con la Cañada Real Galiana o Riojana, pienso ir a Muriel de la Fuente      y desde allí hasta Cabreras, para empalmar con la Galiana en Abejar.&lt;br /&gt;Por el camino hay agua en abundancia en el río Abioncillo, nos quedaremos      por aquí, descansando el resto del día, en la primera poza que      vea, la veo, con domingueros de barbacoa. Continuaré hasta la Fuentona,      allí agua a rebosar con lujuriosas pozas cristalinas, pero inaccesibles      paras el caballo y por tanto para mi, además hay turistas a mogollón      con caseta de información y documentación de la naturaleza con      guarda y todo, este me informa que río de la Hoz cerca de Cabreras      tiene agua.&lt;br /&gt;Allá voy, cogiendo el camino que sale directamente de Muriel de la      Fuente, sin pasar por la carretera, se sube una cuesta que sale a las tainas      del alto del Mirón. La puta cuesta, no he subido ni espero subir otra      cuesta tan empinada en mi vida, pendiente, piedra, roca y desniveles, todo      concentrado en 400 m del demonio, en la pared de enfrente veo buitres que      levantan el vuelo al verme a su altura, no conjeturo.&lt;br /&gt;Por fin las tainas y los llanos de Calatañazor, magnífico bosque      de enebros a 1100 m de altura, con un suelo áspero de caliza desgranada      en pedazos que ofrecen un aspecto fantasmal o gótico en su acepción      cinematográfica al páramo. Con la luz de esta hora de la tarde,      a pie y al paso.&lt;br /&gt;El camino mejora al trote descendemos al arroyo de la Hoz. Seco, me acuerdo      del guarda y de el de la escuela. Seguimos el lecho y cerca de Cabreras encontramos      el primer sitio con agua, pero el desnivel hasta el arroyo lo hace inaccesible      para el caballo, no importa saco una bolsa de plástico y subo agua      al caballo, este se bebe cinco bolsas. Por la noche dormimos arrullados por      los lejanos ladridos de las realas &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="17y18"&gt;&lt;/a&gt;Jueves y Viernes 17 y 18      de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;8,30. Agua, desayuno y descansar. Con los primeros rayos de sol, en esta pradera,      el caballo duerme frente a mí tumbado de una forma grotesca, relajado      y confiado, ha comido hierba fresca toda la noche y ahora descansa enseñándome      las cuatro herraduras.12 h encima del caballo. En Cabreras llamo por teléfono      y me aprovisiono, en Abejar, a siete Kilómetros, se aprovisiona el      caballo pero no llama por teléfono.&lt;br /&gt;Después de comer, sentado con cubiertos y servilleta, continuo camino      hacia Vinuesa. El camino sombreado es suave y promete agradables sorpresas.      En efecto a pocos Kilómetros la cañada se encuentra con la cola      del embalse de La Cuerda del Pozo. El lago, así lo llamaré de      aquí en adelante por su icónica belleza.&lt;br /&gt;Solo veo la cola del pantano, pero me basta. Agua en abundancia, hierba fresca,      bosque de pinos, ni un alma, al fondo las crestas de la sierra de la Mata.      El colorido brillante y exuberante me deja atónito, la primera imagen      es de los lagos Canadienses.&lt;br /&gt;Son la 5 de la tarde pero por hoy se ha acabado la ruta, me baño con      caballo y todo, el resto de la tarde lo pasaremos en la hierba el en la suya      yo en la mía, tomo el sol, me vuelvo a bañar, tomo el sol, lavo,      escribo, nos bañamos, cenamos, musito y duermo. Seguro que he muerto      y esto es el paraíso, abro un ojo y en efecto, una gigantesca luna      dorada se eleva tras las crestas y se refleja en el lago, cierro los ojos,      los vuelvo a abrir a las 7,30, ahora no es Canadá sino los lagos escoceses,      una bruma cubre el agua del pantano, en primer plano sobre la hierba pasta      el caballo, en efecto debo haber muerto y estoy en el paraíso, es demasiado      pronto para levantarse en el paraíso y vuelvo a dormitar ensoñando      imágenes ideales de postal.&lt;br /&gt;Mediodía y estamos aquí nadando por tercera vez en medio del      lago, el caballo nada mostrando inquieto solo la cabeza, yo nado a su lado      agarrado a su crin, cuando hace pie subo a su lomo y salimos a la pradera,      galopando por la amplia orilla hasta secarnos, vuelta a descansar. Un águila      busca comida por las orillas, pasa tan cerca que oigo el zumbido del vuelo,      es evidente que estoy vivo y esto es el paraíso terrenal en Soria.      Se acercan tres jinetes, saludos y continuamos cada uno a lo nuestro ellos      al paseo y yo a la holganza, baños, cigarritos y sol. Estamos solos      en esta plácida esquina del lago, un lujo.&lt;br /&gt;Después de comer empaco y nos vamos, ha sido lo prometido veinticuatro      horas de descanso de cinco a cinco.&lt;br /&gt;Bordeamos el pantano, este es el mejor suelo de todo el trayecto: hierba y      arena, galope. En el camping tomo café y agua helada, seguimos bordeando      el pantano hasta el puente, después, según me informa un forestal      el camino está perdido, así que tomamos un umbrío camino      entre pinos y robles, con excelente suelo hasta Molinos de Duero donde compro      de todo y a Vinuesa por un antiguo camino empedrado, paralelo al río      y al carretera.&lt;br /&gt;El camino es precioso, con su pavimento formado por bloques regulares e irregulares,      de tamaño variable. Es una calzada y como tal hay que hacerla a pie,      el camino tiene algunos tramos excavados en la roca madre de un gran encanto,      pero peligrosos para el caballo. Poco antes de Vinuesa cruzamos río      y carretera y continuamos bajo otra umbría y pintoresca senda paralela      a la carretera formada por grandes robles y pinos.&lt;br /&gt;Atravesamos Vinuesa y siguiendo la cañada busco donde dormir huyendo      de los Boy Scout que plagan toda esta zona, lo encuentro escondido a la orilla      del río.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="19"&gt;&lt;/a&gt;Sábado 19 de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;7,30 en pié 9,30 al paso hacia Santa Inés. La cañada      transcurre paralela a la carretera de asfalto, esplendida, a la sombra de      altísimos y bien cuidados pinos, una recta entre llanos dirección      norte, de lo más sencillo.&lt;br /&gt;En la ermita de santa Inés mi mapa me indica un camino que creo intuir      y éste se confunde entre pinos y helechos. Una hora perdido y vuelvo      a estar en Santa Inés.&lt;br /&gt;Proseguimos y a los dos kilómetros me encuentro en el mismo dilema      de otras veces: el camino real continúa por un sitio y mapa y GPS dicen      que por otro, la diferencia es que esta vez la cañada se ve físicamente,      tan claramente como las rayas blancas y rojas cruzadas en forma de aspa que      indican que ese no es el camino, que el correcto es el de la izquierda. Seguiré      el que veo a la derecha, es un camino claro, inclinado y abrupto pero claro,      siglos de trashumancia lo han mascado a fuerza de pie, herradura y pezuña.&lt;br /&gt;Cada vez es más abrupto, el GPS me indica que estamos a solo 1,2 Km.      de distancia de de la carretera y que estamos en el camino correcto, de pronto      alambre, no importa estoy acostumbrado y tengo tenazas, pero este es diferente      éste está electrificado. Hay que bordear un roquedal, atravesando      piedras y pinos cortados, a pié y quitando troncos. Las piedras que      se mezclan con las ramas son del tamaño de puños después      del tamaño de cabezas después de cuerpos y después hay      que bordearlas, cuatro horas para estos dos Kilómetros. Tras múltiples      avatares encuentro el camino marcado en franjas blancas y rojas en paralelo      que indican ser el camino correcto, lo subimos dócilmente y hasta el      puerto de Santa Inés donde tengo pienso para el caballo.&lt;br /&gt;Bajamos desde el puerto por la pista marcada, esta vez no merece la pena arriesgarse.      Descendemos por una pista bien trazada en una pendiente sinuosa entre pinos      altos y saneados. Abajo, el río suena y se ve caudaloso, en la primera      pradera que vea nos quedaremos a pasar la noche.&lt;br /&gt;De pronto el río, como por arte de magia, se queda seco y disminuyen      nuestras posibilidades de hacer noche. Hasta el siguiente afluente no encontraremos      agua y una pradera donde hacer noche, cuando la encontramos estoy tan hecho      polvo que duermo vestido encima del saco, hasta que el frío del amanecer      me despierta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="20"&gt;&lt;/a&gt;Domingo 20 de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;8,10 arriba. Por la noche el caballo se ha rozado la pata derecha y la rozadura      le tensa la piel, nada importante, crema milagrosa y a las 10,30 cabalgando      a por una café a Montenegro de Cameros, llego y me tomo dos en un bar      con gente agradable.&lt;br /&gt;Hasta Villoslada de Cameros no hay mas remedio que ir por la carretera –      la otra posibilidad, era subir por las crestas de la sierra hasta el pico      de la Mohosa y desde allí bajar hasta Nestares, pero el trayecto es      bastante largo, carece de agua y de provisiones para mí – son      siete Kilómetros que hacemos en cuarenta minutos.&lt;br /&gt;En Villoslada como es domingo las tiendas están cerradas, tres jinetes      en el pueblo me indican el bar, compro rápido y salgo pitando.&lt;br /&gt;Salimos hacia Peñaloscintos por un bonito camino medieval - que aquí      llaman calzada romana – empedrado, que en sus mejores tramos hay que      hacer a pie para aliviar las patas del caballo. El camino progresivamente      pierde el empedrado y a los tres kilómetros es una senda bajo un bosque      de robles.&lt;br /&gt;En la ermita de Lollano un reducido grupo de exploradores y gente de parroquia,      después de desplegar mapas y conocimientos de la zona me informan de      la mejor ruta: la mía.&lt;br /&gt;Por el camino hacia Peñaloscintos los robles aumentan de tamaño,      el camino está cuidado, aparecen las primeras hayas y todo está      cubierto de musgo verde, los gnomos andan cerca. Atravesamos el pueblo camino      de Ortigosa. Aquí el pueblo está dividido en dos por una profunda      grieta que excava el río…….. y unido por un viaducto de      hierro con suelo de madera que salva una distancia de 60 m. hasta el río.      El caballo se porta, con recelo – él y yo - atravesamos el puente      que retumba al sonido de los cascos herrados, al final del puente unas cuevas      turísticas, un prado y la piscina municipal, en el prado pacen antiguos      yonquis rehabilitados.&lt;br /&gt;Continuamos por los ya habituales bosques de pinos y robles hacia el Rasillo      donde una bien marcada pista en un espeso bosque me conduce hasta Nieva de      Cameros.&lt;br /&gt;Sin pararme atravieso el pueblo en busca del río que está camino      de Anguiano – ese pueblo donde danzarines sobre zancos bajan dando vueltas      rapidísimas una cuesta del pueblo – Allí quiero llegar      mañana y finalizar mi viaje. El río, como no, está seco      en los primeros kilómetros.&lt;br /&gt;Avanzamos y el paisaje del camino me sorprende, supongo que al caballo no,      El río tiene agua y poco a poco vamos penetrando en un bosque de hayas      cada vez mas altas y protectoras mezcladas con boj.&lt;br /&gt;Una pradera a la orilla del río, que ahora es caudaloso, está      sombreada por unas ramas de haya cuyo grueso tronco crece lejos, en la otra      orilla del río. Aquí hay que hacer noche, es un sitio privilegiado.&lt;br /&gt;La pradera hay que compartirla con las vacas, que con el olor del pienso del      caballo, se acercan osadas. Con cuerdas ramas y plástico hago un cerco      que nos aleje de tan osados huéspedes.&lt;br /&gt;Por la noche la sinfonía es maravillosas varios búhos se comunican      y otros trinos nocturnos que no identifico acompañan rítmicamente,      de fondo grillos, esporádicamente de lejos un cencerro, el arroyo arrulla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span class="titulo2"&gt;&lt;strong&gt;&lt;a name="21"&gt;&lt;/a&gt;Lunes 21 de julio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;7,30 pienso -alimento equino, no meditación – y faenas. A pesar      del cerco nocturno por la mañana nos visita una piara de cerdos atraídos      por el mismo olor de cereal disperso, restos del desayuno del caballo. No      se debe gastar muchas energías en dispersarlos, pues son muy insistentes,      mejor macharse y dejarles los restos.&lt;br /&gt;10 h A caballo hacia Anguiano, allí me recogerá el camión,      contratado a toda prisa a precio de oro.&lt;br /&gt;Sigo el camino que a pesar de su señalización se pierde entre      espinas y arbustos en un terreno seco horadado por las patas de las vacas,      que han escavado túneles entre la maleza, me rasgo el impermeable,      nos llenamos de arañazos y desisto, hay otro camino por el margen izquierdo.&lt;br /&gt;Retrocedemos y cojemos la empinadísima senda que hay a la izquierda      del arroyo del Trampal. El inicio de la subida todavía no es muy empinado,      pero es espectacular, inmensas hayas sombrean el bosque boj. A medida que      se sube, desaparece el sotobosque y jaras y robles acompañan el pronunciadísimo      camino.&lt;br /&gt;Conecto el Móvil: tengo cobertura, una rayita de batería y 1´5      € de saldo. Hablo con el picadero y me comunican que el camión      ya ha salido camino de Nieva. Desandamos lo andado, regresando a Nieva.&lt;br /&gt;En el pueblo, esperando al camión, conozco a Julio, singular personaje      que regenta el albergue de turismo rural con alojamiento para caballos, es      además un dinamizador cultural que organiza conciertos, exposiciones,      y múltiples actividades, un culo inquieto. Llega el camión y      a casa. En el picadero descargo y dejo al caballo en su box en un descanso      merecido.&lt;br /&gt;En al ducha del picadero me encuentro un topo, lo dejo fuera del alcance de      los perros y me vuelvo a Madrid. A la entrada por la M-30 no reconozco la      ciudad, no sé si serán las luces de lo inhabitual de la hora,      busco referencias sin encontrarlas pero en el humo de los tubos de escape      se percibe la turbiedad de la tarde. Me invade la melancolía.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3344367405454514516-1474270402971815968?l=travesia-ecuestre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://travesia-ecuestre.blogspot.com/2008/09/cabalgando-por-la-caada-real-soriana.html</link><author>noreply@blogger.com (Jose Miguel)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item></channel></rss>